La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Respecto a Jaun de Alzate, ha llegado a tener el tipo alguna vida en las orillas del Bidasoa, y un señor acaudalado, venido de México, quiso hacer una plaza en el pueblo de Vera, y llamarla plaza de Jaun de Alzate.
De estos tres libros míos, Zalacaín es el que ha marchado con más energía, y tiene todavía una cierta vida legendaria.
Hay gentes del País Vasco que cuando pasan por algún sitio salvaje, abrupto, de la frontera, dicen: «Por ahí andaría Zalacaín».
Es curioso que esa novela mía, escrita rápidamente en un par de meses, haya llegado a tener una cierta influencia, que se haya comentado en las aldeas vascas, y al mismo tiempo en la Sorbona de París, y que, en cambio, otros libros míos de más empeño no hayan podido conseguir ni lo uno ni lo otro.
Con relación a la novela, no creo que haya gran modelo en la antigüedad clásica. Lo hay para el poema: Homero; para la tragedia, Sófocles y Eurípides, y para la comedia, Aristófanes. El género novelesco no existe en la época de esplendor del país; la Grecia clásica no deja novelas. Dafnis y Cloe, La vida de Apolonio de Tiana son libros de época tardía, de decadencia. Antes he hablado de El asno de oro, de Luciano, del de Apuleyo, y del Satiricón, de Petronio, este último escrito en latín e incompleto.