La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Yo no me preocupo mucho del estilo, desde el momento que he visto que no tiene más que dos salidas, como en política: la derecha o la izquierda; la derecha, lo tradicional, y la izquierda, lo extravagante. Yo creo que el estilo debe de ser como la elegancia, según el dandy Jorge Brummel. Éste afirmaba que cuando una persona elegante salía de un salón, no se debía recordar qué traje llevaba. Si se recordaba que este elegante llevaba un chaquet rojizo, unas polainas blancas o unas melenas, ya estaba cerca del domesticador de perros o del excéntrico musical.
Ortega suele decir con frecuencia, en lugar de «tanto peor», tant pis. ¿Qué ventaja hay en una frase sobre otra? Que es más corta, es indudable. En lo demás no veo ninguna.
Algunos escritores piensan que el estilo, la fluidez de las palabras, puede dar vida y esplendor a una obra vieja, como pasa con el Don Juan Tenorio, de Zorrilla. Este drama popular es uno de los que se citan como ejemplo.
Esas obras, como el Don Juan, de Zorrilla, que tienen un éxito de público a través de varias versiones y superfetaciones, no se pueden dar en el libro. En una época en que las literaturas antiguas son desconocidas, se puede dar el caso de Garcilaso de la Vega o de fray Luis de León, que producen poesías clásicas; pero hoy no tienen objeto.