La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Escribir obras llevando en su corriente todo lo bueno y maravilloso que se ha escrito antes, lo hizo Shakespeare como nadie. En nuestro tiempo ya no hay posibilidad de descubrir palacios, jardines ni parques desconocidos, llenos de plantas raras; un hombre de genio o un hombre vulgar no puede aprovecharse de ellos y hacer de su descubrimiento algo trascendental. Hoy, hasta la estampa más pobre y el hierbajo más miserable tienen su identificación.
Ha habido escritores extraordinarios que han sido amplios, pomposos; otros, fríos y académicos, y otros, pobres en su forma. Escritores de todas estas clases han llegado a hacer obras vivas y perdurables. El ideal mío es la retórica en tono menor; entiendo por esto una forma tan ajustada al pensamiento que no exceda en nada de él. Si yo fuera arquitecto haría que una viga fuera viga y no pareciera otra cosa, aunque tuviera ocasión de disfrazarla.
Lo lógico es como el sostén de todo lo bello. Respecto a la corrección del lenguaje, que no es seguramente el estilo, no creo que se pueda llegar muy lejos en ella.