La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo El camión se acercó, al comenzar la noche, a la puerta del palacio, y entonces los socialistas, por impulso espontáneo o por orden de sus jefes, formaron como una cadena delante de la fachada, agarrándose unos a otros del brazo, e impidieron que pasara el camión.
¿Quién sabe lo que hubiera ocurrido de haber forzado la puerta? Probablemente una catástrofe.
Si en vez de ser un grupo pequeño de comunistas llega a ser una masa considerable, entran en el palacio y matan a la familia real, no por odio, sino por consigna, por complicar al pueblo en un crimen, como lo hicieron los comunistas en Rusia y los nacionalsocialistas en Alemania.
Estaba yo contemplando la multitud, cuando se me acercó un zapatero, vecino de mi calle.
—¿Qué le parece a usted esto? —me preguntó.
—Que esos socialistas han estado muy bien y han impedido algo que podrÃa ser fatal.
—En cambio, los monárquicos…
—Eso ha sido una vergüenza. Luego hablarán de hidalguÃa y de valor. ¡Qué farsa! La verdad es que con un rey que huye y con un partido numeroso que se esconde no creo que la monarquÃa vaya a tener fuerza en el porvenir.
—¿Y eso le preocupa a usted?
—A mÃ, nada. Ahora mismo me voy a cenar y luego a escribir un capÃtulo de novela.