La nave de los locos
La nave de los locos FANTASÍAS
UNA enfermedad es como el viaje hecho por un mar de dolor, de angustia y de melancolía, con islas extrañas, canales misteriosos y acantilados cortados a pico. Un dolor se parece a veces a la nube ensombrecedora del horizonte; otro, al escollo peligroso por delante del cual se ha de pasar.
La enfermedad es también Nave de los Locos, con tripulaciones de sombras gesticulantes y disparatadas; es un carnaval del cerebro con bacanales furiosas y fantásticas zarabandas.
Cuando el espíritu pierde sus frenos, los colores, los sonidos y los dolores se convierten unos en otros, una punzada se trasforma en imagen luminosa y desagradable, la pulsación de una arteria en rumor de cataratas o en molino donde se muelen piedras sin ningún objeto.
¡Cuántas veces, al cerrar los ojos, a Alvarito se le convertía la retina en extraño calidoscopio! ¡Cuántas veces le vino a la imaginación el río oscuro de Bayona y se sintió arrastrado por la corriente y envuelto en sus aguas negras y sombrías!
En ocasiones pensaba encontrarse en estado de lucidez extraordinaria, consecuencia única de la fiebre, y creía resolver y comprender muchas cosas hasta entonces para él completamente oscuras.