La nave de los locos
La nave de los locos —La devuelve usted a su casa. Usted no sabe lo molesto que es llevar equipaje; que aquí la aduana, que allí los consumos…, el policía que necesita ver si lleva usted papeles sospechosos. Es un martirio. En cambio, con el maletín va usted mejor, lo puede usted llevar en la mano. ¿Qué se le estropea a usted una cosa? La compra usted en el camino, y adelante.
—Sí, creo que tiene usted razón.
—En fin, usted piénselo.