La ruta del aventurero
La ruta del aventurero «Málaga, julio de 1827.
Señor don Eugenio de Aviraneta.
En Veracruz.
Mi querido Capitán:
He recibido su carta con los informes comerciales que le pedí acerca de esa plaza. Muchas gracias por su diligencia y amabilidad. De nuestros amigos de Ondara no le puedo dar buenas noticias. El médico don Jesús, que está ahora aquí, me ha hablado de ellos.
El comandante don Santos, el que usted suponía, y con motivo, que era un agente del Ángel Exterminador, preparó un lazo contra nuestra amiga Kitty y Eguaguirre, e hizo que el coronel los sorprendiera en el mirador del castillo: a él, estrechando por la cintura a Kitty; a ella, con la cabeza apoyada en el hombro del teniente. La escena debió de ser terrible; al coronel, que ya estaba predispuesto a la apoplejía, le dio un ataque quedó baldado y paralítico.
