La ruta del aventurero

La ruta del aventurero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Y usted, ¿qué sabe hacer? —me preguntó Iriarte.

—Sé francés y, naturalmente, inglés.

—Sí; quizá esto le pueda servir de algo.

—También tengo nociones de botánica.

—¿Botánica? No creo que haya aquí nadie que se ocupe de eso. A no ser algún herbolario.

—Pues estos son mis conocimientos. También sé disecar animales —añadí con resignación.

—¡Hombre! Eso quizá nos sirva. Aquí hay un profesor que todos los pajarracos y alimañas que le dan los envía a Francia a disecarlos, lo que le cuesta mucho dinero.

—Voy a verle.

—Sí; iremos juntos.

Fuimos, efectivamente; hablamos con él, y yo me comprometí a restaurarle algunos animales y a disecarle de nuevo otros, por el sueldo de seis pesetas al día, mientras durara el trabajo.

Disequé para aquel señor un caimán, un águila, un cisne y varios otros bicharracos.

El Capitán Iriarte me recomendó una casa de huéspedes de la plaza del Castillo, y me trasladé a ella.

Mi vida en Pamplona, mientras tuve trabajo, fue muy agradable. Por la mañana y por la tarde trabajaba, y al anochecer paseaba por los alrededores, y cuando no tenía tiempo de sobra iba a la Taconera.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker