La ruta del aventurero
La ruta del aventurero Se vigiló Vera, Zugarramurdi, Maya, el Irati y el Roncal.
Los absolutistas tenían protectores por todas partes y no se les encontraba; en cambio, se capturó en el Irati a ocho soldados franceses desertores y a su Capitán, llamado Adolfo, que intentaban entrar en España con proclamas republicanas.
El Capitán Adolfo se escapó, gracias a lo protección masónica del comandante español; los otros soldados franceses, presos por los milicianos nacionales de Salazar, fueron traídos a Pamplona. La gente creía que los iban a fusilar, y les parecía muy lógico a los buenos católicos que se les fusilase, por ser republicanos; pero el Capitán general mandó incorporarlos en las filas del ejército.
Juan Pontecoulant me dijo que Adolfo era un hijo del general Berton, y que este general, que por entonces era el jefe de los revolucionarios y con quien más se contaba para la revolución en Francia, había estado en San Sebastián.
El Capitán Adolfo vivió oculto en un caserío de la frontera; pero los realistas de Ochagavia lo denunciaron y fue preso.