Las inquietudes de Shanti Andia
Las inquietudes de Shanti Andia La muchacha me miró extrañada, preguntándose, sin duda, por qué le dirigÃa estas cuestiones. Yo seguà el interrogatorio.
—Digo si tienes confianza en mÃ. Si crees que soy un hombre malo.
—¡Un hombre malo! No; no, señor.
—¿Entonces, tienes confianza en m� ¿No crees que yo te quiera hacer daño?
—No; no, señor; yo no he dicho eso.
—Ya sé que no lo has dicho; te lo advierto, para que sepas que soy tu amigo, que te quiero bien. ¿Comprendes?
—SÃ, señor.
Entonces ya le dije claramente lo que tenÃa que decirle.
—Tú has tenido amores con el señorito Juan, ¿verdad?
—No; no, señor.
—¡Para qué negarme la verdad! Tú has tenido amores con él, y lo que te pasa es la consecuencia natural… ¿Comprendes?
La Shele calló y bajó la cabeza.
—¿Te prometió casarse contigo? ¿Te engañó?
—No, no me engañó; no me prometió nada.
—¿Sabe en qué estado te encuentras?
—No, no lo sabe.