Locuras de Carnaval

Locuras de Carnaval

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Hombre, eso está bien. Le deben hacer a usted de la facultad.

—¡Qué quiere usted! No le reconocen a uno sus méritos.

—Ahora empieza mi trabajo —dijo la Pepa, que se presentó de nuevo en el comedor y empezó a recoger lo que había encima de la mesa.

—Bueno; me marcho —indicó Latorre.

—Todavía puede usted estar aquí un rato, hasta que me vaya abajo. Aquí no hay horas.

—¿Por qué?

—Porque lo mismo empieza la zambra a las ocho de la noche que a las tres de la mañana.

—Mala vida, señora Pepa.

—¡Psch! Más cornadas da el hambre, que dijo el otro. Aquí hay temporadas que no dormimos. ¿Sabe usted que doña Pili, la vecina que siempre estaba fisgando nuestra casa desde el mirador, se murió?

—No, no lo sabía.

—Pues sí, se murió. La que también ha tenido un final tan malo como el mío ha sido la señora Lola, la dueña del almacén de vinos y de la taberna de enfrente.

—¿Sí? ¿Qué le ha pasado?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker