Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval Aquí una pequeña disertación entomológica. Muchos confunden al cínife con el mosquito, aunque no son iguales. Originariamente no se separaban uno del otro; el griego kniphs y el latín cínifes o scinifes comprendían las dos clases de insectos. Sin embargo, son diferentes; los cínifes están dentro del orden de los himenópteros, y los mosquitos, del de los dípteros.
Los cínifes viven principalmente de plantas; en cambio, los mosquitos del género culex, anopheles y stegomya sorben la sangre de las personas y les inoculan distintas clases de fiebres.
Los hombres cínifes, de quien quiero hablar, tienen las dos especialidades: se alimentan de plantas y de otras materias y pican a sus semejantes, varones o hembras, y les inoculan fiebres malignas. A veces el daño no es grande, y en algunos casos la picadura del cínife produce la agalla, que tiene su utilidad.
Hecha esta aclaración, comenzaremos nuestro relato teoremático.
Manuel Golfín, hijo de Federico Golfín, apareció con buenos auspicios en el mundo literario madrileño al final de la guerra europea. Escribió crónicas e impresiones políticas en verso con ironías muy mordaces e hizo sainetes graciosos. En poco tiempo corrió su fama entre la gente periodística, se comentó y se habló de él como de un joven que prometía y que podía ser algo importante.