Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval La Puri consultó con el licenciado Latorre, que no supo darle un consejo: «La solución inmediata para usted y para su familia es casarse; es indudable —le dijo el corrector de pruebas—; pero si le encierran a usted en ese ambiente odioso de casa de préstamos entre el padre, el hijo y la criada, está usted perdida. Porque el hijo puede prometer ahora mucho; pero ¿y luego? ¿Cumplirá sus promesas? El teatro tiene también sus quiebras».
Las personas amigas de Puri consideraban mejor solución para ella el ir al teatro que casarse con el hijo del usurero. También la muchacha explicó el caso a GolfÃn, que sintió como un espolazo en el flanco y protestó violentamente:
—Eso no, de ninguna manera —exclamó—. ¿Se va usted a meter en esa familia siniestra? No. Es un disparate. El joven es un chulo, y el padre es un canalla. Le van a triturar a usted.
—Bien; pero hay que tener para vivir.
—SÃ, es verdad; yo no voy a parar hasta que la contraten a usted en alguna parte.
La Puri indicó al hijo del prestamista que ella querÃa ensayar el teatro y que por el momento no le podÃa dar una contestación.