Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval Carlos escuchó sombrÃo sus palabras y añadió que ya comprendÃa de dónde venÃa el tiro: del periodista, como llamaba a GolfÃn, un sinvergüenza y un granuja. La actitud de Carlos le pareció a ella muy desagradable y antipática. Al comprobar su espÃritu acre y sañudo, pensó que hacÃa bien en no casarse con él.
GolfÃn, que estaba prendado de la Puri, hizo todos los esfuerzos que pudo para que la contrataran en un teatro y lo consiguió. La muchacha entró poco después de segunda tiple. Se presentó con el nombre de Pura Doni por consejo de Manolo GolfÃn. Este la dirigió muy bien en los primeros pasos que dio ella en las tablas y le hizo en los periódicos un reclamo muy hábil.
La madre de la Puri pretendió que su hija fuese al teatro con una señora de compañÃa.
«No, no, mamá —contestó ella—. Nada de rodrigones. Está una solicitada y perseguida por cómicos, empresarios, aristócratas y gente rica; pero yo no soy una perdida y no me iré con un hombre a no ser que le quiera.»
En la temporada siguiente, Pura Doni era primera tiple. Se revelaba como buena cantante y actriz de talento.