Locuras de Carnaval

Locuras de Carnaval

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«¡Toma, Recalde!» se dijo.

El hombre no le conoció; siguió su camino. Ochoa le gritó:

—¡Eh, Recalde!

El hombre se detuvo y contempló a Ochoa.

—¿Eres tú, Luisito?

—El mismo. ¿Qué haces? ¿Vives aquí?

—Sí. ¿Vas al centro?

—Sí.

—Pues voy contigo. Voy a acompañarte; pero antes tengo que hacerte una advertencia, exponerte una cuestión previa, como dicen los políticos.

—Hazla o exponla.

—La advertencia es que estoy en una época difícil. No voy a pedirte dinero, pero sí a explicarte mi situación y a ver si a ti se te ocurre algo para remediarla. Si no te hace gracia la consulta, aquí nos despedimos —y Recalde alargó la mano a Ochoa.

—Yo no te he dicho todavía nada en contra. Así que puedes hablar.

Recalde tomó la palabra. Era hombre de más de treinta años, de buen aspecto, a pesar del traje raído.

Ochoa le conocía de chico; había sido su amigo y un poco su admirador.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker