Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval —¿Y qué quiere usted de m�
—Se lo explicaré a usted en un momento. Yo, efectivamente, con otros granujas de mi cuerda, robé el collar a la Medrano. Lo empeñé y me dieron por él quinientas pesetas. Hubo que repartir el dinero entre los socios y me quedé pronto sin un cuarto. Yo conozco, desde hace tiempo, a un fraile navarro que me protege y que quiere convertirme. Le he contado algunas bolas, pequeñas fantasÃas ad usum delphini, y vivo con él en un convento de monjas. La PolicÃa me ha perseguido, pero no me encuentra. Ahora yo necesitarÃa salir de Madrid, pero no tengo ni cinco céntimos, y he pensado si usted me podrÃa dar diez duros para el viaje. Yo, a cambio de este favor, le entregarÃa la papeleta de empeño del collar de la Medrano.
—Pero ¿usted cree que yo voy a negociar con esto?
—No, ya lo sé que no; pero se puede usted ganar las buenas gracias de la Medrano…
—No, no me interesan.
—Si no le interesan, no digo nada y me voy. No creo que irá usted a denunciar a un antiguo compañero.
—¿Hemos sido nosotros compañeros?
—SÃ.
—¿De qué?
—Nos examinamos juntos en la Escuela de Ingenieros.