Los amores tardios
Los amores tardios EL RUSO
Este camino del amor mÃstico, platónico, es un camino misterioso. Lleva como guÃa una extraña luz. Para las personas que lo recorren, la realidad, las pruebas, todo lo que a los otros convence, no tiene existencia. Esos alucinados del amor encuentran otras razones más altas, otros motivos más nobles de obrar que los demás.
«Amores mÃsticos», Croquis sentimentales
El barco bilbaÃno habÃa marchado de Rotterdam a Hamburgo y volvÃa poco después.
Larrañaga fue a visitarlo; era su obligación. Soledad y Pepita no tenÃan ninguna gana de volver al barco y se quedaron en casa.
—¿Y el ruso? —preguntó Larrañaga al capitán.
—Le voy a echar.
—¿Por qué?
—Es un tipo raro y ridÃculo.
—¿Qué hace?
—Es un hombre que no se entiende con nosotros.
—¿Por qué?
—La gente no tiene simpatÃa por él. ¿Qué quiere usted? En un barco hay que vivir unidos.
—Pero ¿ha hecho algo?