Los caminos del mundo

Los caminos del mundo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El señor Coliflor preguntó a Aviraneta y a Riego si eran liberales, y al saber que eran masones quiso llevarlos a su casa.

Salimos del café, cruzamos calles estrechas tortuosas, negras, algunas con las fachadas pintadas y con torres en las esquinas, y llegamos a la calle de los judíos, Judengasse, calle más miserable y más estrecha que las demás, en cuyo extremo se encontraba la sinagoga.

Por lo que dijo el señor Coliflor, antiguamente la calle se cerraba con puertas y cerrojos. El judío nos llevó a su casa, nos obsequió con té y después nos condujo a una imprenta próxima, donde nos presentó a un hombre alto y joven que no hablaba francés y con el cual hubo que entenderse teniendo al judío por intérprete.

Este impresor era de una Sociedad secreta llamada Tugendbund (asociación de la virtud), constituida con un objeto mixto, medio liberal, medio patriótico. Parece que los asociados trabajaban con un enorme entusiasmo por la unidad alemana formada alrededor de Prusia, y que las dos cabezas principales eran: el ministro prusiano, barón de Stein, y un poeta llamado Mauricio Ernesto Arndt, que había publicado canciones patrióticas atacando a Napoleón y elogiando a los alemanes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker