Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Yo no quise oírle; le abracé y le rogué que se quedara con lo que sobraba. Él no aceptó, y entonces nos lo repartimos entre los dos.
Poco después hubo en La Coruña varios días de iluminación por la llegada de Fernando VII a Madrid. El general Lacy fue suspendido de su empleo y sustituido por Bassecourt, lo que a los constitucionales sentó muy mal.
Al despedirme de Aviraneta le pregunté:
—Y ahora, ¿qué vas a hacer?
—Me voy a Soria o a Navarra a vegetar.
Yo marché a Madrid a abrazar a mi madre.