Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Después del fracaso de esta conspiración, y poco tiempo más tarde, se descubrió que Renovales estaba en Bilbao y que intentaba un movimiento. Aquello debió de obedecer a una maniobra de agentes provocadores por el estilo de Couzier; luego se supo que Regato y su mujer habían estado en Bilbao y dado un banquete el día de San Joaquín a los amigos de Renovales; banquete en el cual se brindó por la Constitución, por la muerte de Fernando y por Carlos IV.
Para denunciar estos hechos fue a Madrid un tal Juan Antonio Carrera, probablemente enviado por Regato.
Los conspiradores de Bilbao, Renovales, Olavarría, Colombo, Olalde, Acebedo, tuvieron que andar huyendo a salto de mata, escondiéndose por el campo en las chozas y en las cuevas, hasta que se refugiaron en Francia; Arquez se marchó a Gibraltar; Istúriz tuvo que escapar de Cádiz.
Paulino Couzier y Regato habían vendido a todos.
Se formó causa a muchas personas por cómplices en la conspiración de Bilbao, y en pueblos como en Pamplona y en Tolosa hubo gente atrevida que entró en el Juzgado, robó los procesos y les prendió fuego.
Aviraneta, María, Conchita y yo estuvimos quince días ocultos en casa de maese Juan, el verdugo. Aviraneta se dejó las patillas y yo la barba.