Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Volkonsky fue a Veracruz, y alguien, sabiendo las ideas antiespañolas de los Miranda, le indicó esta casa como refugio.
Después de la expedición de Mina todavía hubo otro plan, organizado por los ingleses, para preparar la independencia de Méjico, dirigido por un español. Esta colaboración de los españoles en empresas filibusteras era una vergüenza.
Se anunció que el nuevo movimiento iba a ser patrocinado por el general Renovales. Mandaron agentes por toda América. Un aventurero escocés, Mac Gregor, marcharía a Méjico con mil hombres. La expedición se uniría a las fuerzas de Bolívar y mientras tanto, los marinos Brion y Hore atacarían a Veracruz.
Renovales, que era el jefe de esta expedición filibustera, la denunció en Londres al embajador de España, duque de San Carlos, y, cobrando todo el dinero que pudo y abandonando a la gente comprometida, se fue a Nueva Orleáns.
Volkonsky no se mezcló en esta tentativa. No era hombre de mucha firmeza de carácter, sino más bien mudable y antojadizo. Durante los primeros meses de estancia en Veracruz había sido muy partidario de los filibusteros; luego, desde que se junto con Aviraneta, se hizo amigo de los españoles.