Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Afirmó más en él esta tendencia el ponerse en relaciones con una jovencita, huérfana de un militar vizcaíno, llamada Luisa Olaechea. Luisa vivía en Puebla y llevaba una vida muy recogida, siempre en casa y en la iglesia.
Volkonsky, que era hombre fogoso, se enamoró de la muchacha locamente y no pensaba más que en casarse con ella y en vivir en paz.