Los caprichos de la suerte
Los caprichos de la suerte GLORIA Y ELORRIO
LA AMISTAD DE GLORIA Y ELORRIO no se consolidaba. Él querÃa llevarla por el camino normal y corriente. Ella sentÃa como una cólera interior por haber fracasado en su matrimonio y ya no querÃa someterse a ninguna norma social aceptada. No tenÃa ni simpatÃa ni curiosidad por América y pensaba que la vida allà con Elorrio le iba a ser insoportable. Tener un pequeño prestigio social, conocer gente, rehacer la vida, no querÃa pensar en ello. TenÃa un fondo de aventurera.
A Julia le pasaba igual. Esta se mostraba decepcionada por el matrimonio, pero si se hubiera observado bien a sà misma, hubiese visto que su situación y su ruptura matrimonial le gustaban, porque le dejaban campo abierto para sus fantasÃas y libertad para hacer lo que le diera la gana.
Las dos mujeres amigas eran capaces de trabajar en lo que fuera con entusiasmo, pero después querÃan coquetear y divertirse hablando con unos y con otros. La vida seria a ninguna de las dos le entusiasmaba. HabÃan perdido la ética de su categorÃa en su grupo social. Julia veÃa en su marido un botarate que le iba a dar continuos disgustos y a ponerla en situaciones difÃciles. Gloria no, ya notaba que Elorrio no harÃa tonterÃas, pero le podÃa sujetar a ella y más en un medio poco conocido, y entonces suponÃa que su vida iba a ser poco grata.
