Los pilotos de altura
Los pilotos de altura El mobiliario de la casa era rico, en su mayor parte del siglo XVIII, constituido por mesas, sillas, sillones, cuadros, viejos retratos, tapices, armas y una biblioteca bastante lucida.
Los dueños de Elguea tenían antiguamente como apellido el nombre del palacio. Habían sido de las familias más importantes del País Vasco, y estaban por entonces emparentados con la aristocracia española. A principios del siglo XIX, la familia se componía del amo de la casa, de su mujer, de dos hijos y una hija, y de una señora con un título de Castilla, pariente del señor Elguea, que pasaba en el palacio largas temporadas. La casa de Elguea ofrecía grandes comodidades para el tiempo, y era acogedora en extremo; así que los dos médicos, los curas y las personas distinguidas de la villa y de los contornos solían visitarla con frecuencia.
A principios del siglo XIX, hacia la época de la batalla de Trafalgar[27], en el mes de noviembre, hubo en el Cantábrico un terrible temporal, y un barco inglés naufragó delante de Elguea. Los pescadores del pueblo salieron en un bote a socorrer a los náufragos, y al anochecer el mar echó el cuerpo de un hombre agarrado a un madero en los arenales del murallón del palacio.