El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Los incalificables tratamientos de que ha sido víctima en la capital un súbdito inglés, llamado Jacks, se prestan a tristes reflexiones. Ponen de manifiesto estos hechos el inconsciente menosprecio que en ciertas esferas existe para todo lo que está indefenso. Hay tal naturalidad en el ejercicio de los despotismos de campanario, que el crítico queda confuso y aturdido. La crueldad no se revela con los caracteres de lo anormal y de lo excesivo, sino bajo los rasgos apacibles del hábito. Se apalea sosegadamente, por la fuerza de la costumbre. Tal vez, ante la protesta indignada de los que siquiera tienen nervios debajo de la carne, sea el primer movimiento de los verdugos un movimiento de asombro.