El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Yo quiero que esta tierra donde han de nacer mis hijos sea un dÃa grande y dichosa. Yo quiero para ella, mejor que ejércitos y exportación, lo que deseo para mÃ, lo que palpita en todo ser superior a su destino: el orgullo. Yo sé que el santo orgullo traerá la salud y la riqueza. Yo sé que no son los vencidos aquellos que sucumben bajo los escombros de su vivienda arrasada, sino los que, sombrero en mano, abren la puerta de par en par al transeúnte.