El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Un mito extraño existe en el corazón de Tasmania. Más allá del sepulcro, en una infinita y desolada llanura, las almas caminan en busca de la eterna paz o del eterno desconsuelo. La salvación no depende de un Dios que juzgue las acciones de la vida terrestre, sino del más impenetrable de los Dioses: el azar. Hay dos piedras en la fatídica llanura, blanca la una y negra la otra. El que da con la primera gana el paraíso, y el que da con la segunda cae al irremediable infierno. Piedrecita blanca, escondida en el nido del cabureí, ¡compadécete de las cándidas nostalgias de un pueblo castigado, y adorna su abandono con las imaginaciones de lo imposible!
[Rojo y Azul, 23 de febrero de 1908]