Moralidades actuales
Moralidades actuales Nadie niega los servicios que presta el deporte a las invenciones. Ahí está la historia del ciclismo, del automovilismo en mar y tierra; el deporte nos conduce actualmente a la conquista del aire. Pero hay ciertos deportes que son manías dignas de lástima. En nuestros juegos olímpicos sólo ha quedado la pasión del juego; todo lo olímpico desapareció. El público no busca la belleza del cuerpo humano; es incapaz de comprenderla ni de desearla después de tantos siglos que la escondemos; no le interesa más que la sensación del azar y de la lucha. Para un griego, la carrera a pie tenía un carácter sagrado; la había instituido el mismo Hércules. Para nosotros es una vulgar apuesta entre dos paquetes de músculos.