Peter Pan
Peter Pan —Yo los conocÃa —dijo John, para fastidiar a los demás.
—Yo creo que los conocÃa —dijo Michael no muy convencido.
—Estaban casados, ¿sabéis? —explicó Wendy—, ¿y qué os imagináis que tenÃan?
—Ratas blancas —exclamó Avispado con gran inspiración.
—No.
—Qué misterio —dijo Lelo, que se sabÃa el cuento de memoria.
—Calla, Lelo. TenÃan tres descendientes.
—¿Qué son descendientes?
—Bueno, pues tú eres uno, Gemelo.
—¿Oyes eso, John? Soy un descendiente.
—Los descendientes no son más que niños —dijo John.
—Dios mÃo, Dios mÃo —suspiró Wendy—. Veamos, estos tres niños tenÃan una fiel niñera llamada Nana, pero el señor Darling se enfadó con ella y la ató en el patio y por eso los niños se escaparon volando.
—Qué historia tan buena —dijo Avispado.
—Se escaparon volando —continuó Wendy—, al PaÃs de Nunca Jamás, donde están los niños perdidos.
—Eso es lo que yo pensaba —interrumpió Rizos emocionado—. No sé cómo, pero eso es lo que yo pensaba.