Peter Pan
Peter Pan —Sà —gruñó y exclamó relamiéndose—. Silencio todo el mundo; oigamos las últimas palabras de una madre a sus hijos.
En este momento Wendy estuvo magnÃfica.
—Éstas son mis últimas palabras, queridos —dijo con firmeza—. Creo que tengo un mensaje para vosotros de parte de vuestras madres auténticas y es el siguiente: «Esperamos que nuestros hijos mueran como caballeros ingleses».
Incluso los piratas se quedaron sobrecogidos y Lelo exclamó histéricamente:
—Voy a hacer lo que espera mi madre. ¿Tú qué vas a hacer, Avispado?
—Lo que espera mi madre. ¿Tú qué vas a hacer, Gemelo?
—Lo que espera mi madre. John, ¿tú qué vas…?
Pero Garfio habÃa recuperado el habla.
—Atadla —gritó.
Fue Smee quien la ató al mástil.
—Escucha, rica —susurró—, te salvaré si prometes ser mi madre.
Pero ni siquiera por Smee estaba dispuesta a prometer tal cosa.
—Casi preferirÃa no tener hijos —dijo con desdén.