Peter Pan
Peter Pan —¡Una chimenea! —exclamaron los dos.
Efectivamente, habÃan descubierto la chimenea de la casa subterránea. Los chicos tenÃan por costumbre taparla con una seta cuando habÃa enemigos en las cercanÃas.
No sólo salÃa humo por ella. También se oÃan voces de niños, pues tan seguros se sentÃan los chicos en su escondrijo que estaban charlando alegremente. Los piratas escucharon ceñudos y luego volvieron a colocar la seta. Miraron a su alrededor y vieron los agujeros de los siete árboles.
—¿Ha oÃdo que decÃan que Peter Pan no está en casa? —susurró Smee, jugueteando con Johnny Sacacorchos.
Garfio asintió. Se quedó largo rato ensimismado y por fin una sonrisa helada le iluminó la cara morena. Smee la habÃa estado esperando.
—Desembuche su plan, capitán —exclamó ansioso.