Consejos a los jovenes escritores
Consejos a los jovenes escritores ¿Y a aquel otro sudoroso por tener que devolver en unos epigramas al público del proscenio los dolores que el público le ha hecho pasar a su ser más querido —ese ser que los Orientales guardaban bajo siete llaves antes de venir a estudiar derecho a ParÃs? Porque a todos los verdaderos escritores les molesta la literatura en determinados momentos, no admito para ellos —almas libres y orgullosas, espÃritus fatigados, que tienen siempre necesidad de reposar el séptimo dÃa— más que dos clases de mujeres posibles: las putas o las mujeres tontas —el amor o el puchero—. Hermanos, ¿es necesario explicar las razones?