Las flores del mal
Las flores del mal Por último, para completar tu papel de María,
y para mezclar el amor con la barbarie,
¡voluptuosidad negra!, con los siete Pecados capitales,
verdugo repleto de remordimientos, haré siete Puñales
muy afilados y, como un malabarista impasible,
señalando por blanco lo más profundo de tu amor,
los clavaré uno a uno en tu Corazón mientras jadea,
en tu Corazón mientras solloza, en tu Corazón chorreante.