Las flores del mal

Las flores del mal

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XVII

La belleza

Soy hermosa, ¡oh mortales!, como un sueño de piedra,

y mi pecho, donde nadie se libra de estrellarse,

está hecho para inspirar al poeta un amor

eterno y mudo igual que la materia.

Yo domino en el cielo como esfinge enigmática,

reúno en mí un corazón de nieve y la blancura de los cisnes;

odio la agitación que quiebra las líneas

y nunca lloro y nunca río.

Los poetas, ante mis poses solemnes,

que parecen copiadas de los más altivos monumentos,

consumirán sus días en austeros estudios;

pues, para fascinar a estos amantes dóciles,

tengo puros espejos gracias a los que todo es más hermoso:

¡mis ojos, mis grandes ojos de fulgores eternos!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker