Paraisos artificiales
Paraisos artificiales Pero he aquí algo muy distinto. Descendamos un poco más abajo. Contemplemos a uno de esos seres misteriosos que viven, por decirlo así, de las deyecciones de las grandes ciudades; pues hay oficios extravagantes. Su número es inmenso. A veces he pensado aterrado en los oficios que no comportan alegría alguna, oficios desagradables, fatigas sin alivio, sufrimientos no compensados. Me engañaba. He aquí un hombre encargado de recoger los restos de un día en la capital. Todo lo que la gran ciudad ha desechado, todo lo que ha perdido, todo lo que ha desdeñado, todo lo que ha roto, él lo cataloga y colecciona. Compulsa los archivos del libertinaje, el cajón de sastre de los desechos, hace una cribadura, una selección inteligente; recoge, como su tesoro un avaro, las basuras que, rumiadas por la divinidad de la industria, se convertirán en objetos de utilidad o de goce. Ved cómo, a la claridad lóbrega de los faroles acosados por el viento nocturno, sube por una de esas largas callejuelas tortuosas pobladas por pequeños hogares de la montaña Sainte-Geneviève. Está cubierto con su capa de mimbre con su número siete. Llega sacudiendo la cabeza y tropezando con los adoquines, como los poetas jóvenes que pasan todos sus días vagando en busca de rimas. Habla solo y derrama su alma en el aire frío y tenebroso de la noche. Es un monólogo magnífico que inspira la compasión por las tragedias más líricas. «¡Adelante! ¡Marchen! ¡División, primera fila, ejército!». ¡Exactamente como el Napoleón agonizante en Santa Helena!. Parecería que el número siete se ha convertido en un cetro de hierro y la capa de mimbre en un manto imperial. Ahora felicita a su ejército. Se ha ganado la batalla, pero la jornada ha sido dura. Pasa a caballo bajo arcos de triunfo. Su corazón es dichoso. Escucha con delicia las aclamaciones de un mundo entusiasmado. Poco después dictará un código superior a todos los conocidos. Jura solemnemente que hará a sus pueblos felices. La miseria y el vicio han desaparecido en los seres humanos.