Paraisos artificiales
Paraisos artificiales El prólogo ha terminado y puede prometerle al lector sin temor de mentir que el telón no volverá a levantarse sino sobre la visión más sorprendente, complicada y espléndida que haya encendido nunca sobre la nieve del papel la frágil herramienta del literato.
III. Voluptuosidades del opio
