Paraisos artificiales
Paraisos artificiales El autor lleva el cuidado (siempre para acudir en ayuda de los infortunados que pudieran encontrarse en su mismo caso) hasta proporcionarnos un cuadro sinóptico, con datos y cantidades a la vista, de las cinco primeras semanas durante las cuales comenzó a llevar a cabo su gloriosa tentativa. En él se ven recaídas terribles, como de cero a 200, 300 y 350. Pero quizás el descenso fue demasiado rápido y mal graduado y originó sufrimientos superfluos que le obligaron a veces a buscar una ayuda en la fuente misma del mal.