Toledo
Toledo Alentados, no obstante los amotinadores con la impunidad en que se dejó su osadía, prosiguieron levantando por Don Alonso todos los lugares en que pudieron tener alguna influencia. Seria muy aventurado y difícil señalar el término á que los disturbios, que de cada vez se hacian de mas consideracion, hubieran traido al ya casi desesperado Don Enrique si la repentina muerte de su hermano, no hubiera venido á cambiar completamente la faz de los sucesos.
Tuvo lugar este acontecimiento el 5 de julio de 1468 en Cardeñosa, lugar de pequeña importancia, situado en el camino de Ávila, como á unas dos leguas de la ciudad.
Acerca de la causa y particularidades de su temprana muerte, pues solo tenia quince años cuando esta le sobrevino, corren distintas versiones. Atribuyéronla, unos á la peste que entonces andaba por aquellos lugares, otros al veneno, y no faltó quien dijese que fué un castigo de Dios.
Fundábanse los últimos en las palabras de Paulo II, pronunciadas en el acto de reprender en consistorio á los embajadores de los rebeldes, que para tratar de los asuntos de Castilla, marcharon á Roma antes del fallecimiento del infante. Ese principe, dijo el Pontífice, morirá mozo pagando asi con su vida culpas agenas.