Toledo
Toledo Vinieron, pues, á Toledo los judíos en gran número, y al ocuparse de ello los Concilios Toledanos les señalaron para su habitacion un barrio, que aun se conocia no ha mucho tiempo con el nombre de la Judería y que debió hallarse fuera de la ciudad, siendo despues cobijado por sus muros, cuando el ensanche de estos en tiempo de Wamba. En este estado les sorprendió la invasion de la Península por los sarracenos. Malcontentos con los cristianos, que tan duramente les hacian sentir su humillacion y abatimiento, favorecieron los judíos la empresa de los árabes, que tanto protegia por otra parte la fortuna, y es indudable que desde entonces comenzó para ellos un período de grandeza, que fué progresivamente aumentando casi hasta la época de su expulsión. Raza oriental como la raza conquistadora, con mas de un punto de contacto en sus ideas, en sus costumbres y hasta en sus ritos, el pueblo judío fué el que mas se aprovechó de los elementos civilizadores derramados por los árabes en su marcha por la Península, de lo cual nos presentan una prueba irrefragable los monumentos que hemos citado en el comienzo de este artículo, únicos templos del Judaismo en Toledo que han llegado hasta nosotros, y posteriores ambos á la época de la invasión.