Desembalo mi biblioteca
Desembalo mi biblioteca Bien, pensarán ustedes, después de tanto deambular en todos los sentidos, deberÃamos desembocar finalmente, en lo que atañe a las adquisiciones, en esa amplia avenida que es la compra. SÃ, una avenida amplia pero no tranquila, sin embargo. Las compras del coleccionista de libros ofrecen muy poca semejanza con las que efectúan, en una librerÃa, un estudiante para conseguir un manual de enseñanza, un hombre de mundo para hacer un regalo a su dama, o un viajante de comercio para que se le haga más corto el próximo trayecto de ferrocarril. Mis compras más memorables las he hecho estando de viaje, en condición de transeúnte. La entrada en posesión y la apropiación pertenecen al dominio de la táctica. Los coleccionistas son individuos dotados de instinto táctico; en su experiencia, cuando se trata de conquistar una ciudad extranjera, la tienda de libros antiguos más pequeña puede significar una fortaleza, la papelerÃa más alejada una posición clave. ¡Cuántas ciudades se han abierto ante mà en el curso de las expediciones que realizaba a la conquista de libros!Â