Desembalo mi biblioteca
Desembalo mi biblioteca Ahora bien, si tales obras —que se dirigen sin rodeos al hambre de materia les que siente el público— presentan ya en sà mismas un interés eminente, éste se acrecienta todavÃa más desde el momento en que su propio espÃritu, por medio de las ilustraciones, se expresa en el grafismo y los colores. El principio mismo de esas ilustraciones atestigua el estrecho vÃnculo del lector con su tema. Quiere saber con la mayor exactitud cuál es su implicación. ¡Si al menos tuviéramos una mayor cantidad de esas imágenes! Pero cuando no estaban especialmente protegidas —como muchas de las que se adjuntan— por el tampón de una biblioteca de préstamo, siguieron la vÃa establecida: del libro a la pared y de la pared al cubo de la basura.
Muchas preguntas se relacionan con esos libros, por no hablar de aquellas, exÂternas, sobre la paternidad y las influencias: ¿por qué, por ejemplo, en relatos redactados en el apogeo de la burguesÃa, la autoridad moral se encuentra, sin embargo, asociada siempre a la figura de un hombre o una dama de alto rango? Tal vez porque las clases serviles se sentÃan toda vÃa solidarias de la burguesÃa, compartiendo sus ideales románticos más secretos.