Desembalo mi biblioteca
Desembalo mi biblioteca 
«El paraguas maravilloso.
Un nuevo relato para niños». Neuruppin, impresión y edición de Gustav Kühn. (Colección Benjamin).
Con esto se relaciona su acción «éticosensorial», que Goethe concebía enteramente en el sentido del romanticismo. «Los colores transparentes son ilimitados en su luminosidad y en su oscuridad, lo mismo que el agua y el fuego pueden considerarse su culminación y su profundidad […]. La relación de la luz con el color transparente es, cuando uno se sumerge en él, infinitamente estimulante; el abrazo de los colores, su confusión y su resurgimiento y desaparición, equivale a retomar su aliento en grandes pausas de eternidad en eternidad, de la luz suprema hasta en el silencio solitario y eterno de los tonos más bajos. Los colores opacos, en comparación, son como flores que no se atreven a medir se con el cielo y que, sin embargo, tienen que ver con la debilidad de un lado, el blanco, y con el mal del otro lado, el negro. Ahora bien, éstos son precisamente capaces […] de producir variaciones tan graciosas y efectos tan naturales que […] los transparentes, finalmente, se limitan a dirigir su juego por encima como espíritus, y no sirven más que para realzarlos».