Diario de Moscu
Diario de Moscu No sé si ustedes quieren hacer uso de este artÃculo, pero en cualquier eventualidad, quisiera ofrecer algunas observaciones personales. Los pasajes entre paréntesis en las páginas tres y cuatro, deberÃan ser omitidos. Uno no puede dejar la declaración de la página cinco: «Los revolucionarios alemanes no son hombres del Iluminismo, los hombres alemanes del Iluminismo no eran revolucionarios». Esta afirmación completamente falaz más tarde se contradice por el mismo autor cuando habla del sólido punto de vista clasista de Lessing, que después de todo fue un hombre del Iluminismo. En la misma página, los puntos relativos a la aversión de Goethe a cualquier forma de agitación violenta, como asà también al estado, son muy confusos y no se mencionan en absoluto las razones más profundas de la hostilidad de Goethe para con la visión materialista del mundo de Holback. En la página seis niega que la objeción de Goethe derive, en gran parte, de su lúcida sensibilidad a la vida natural, una sensibilidad que está extraordinariamente cerca a la concepción dialéctica. Las porciones de la página ocho que están entre paréntesis deberÃan ser omitidas; tengo varias correcciones de ortografÃa y otros errores. La idea expresada dentro de los paréntesis en la página cincuenta y nueve es poco clara. Uno apenas puede coincidir con el autor en la página dos, en la segunda parte de las conversaciones de Goethe con Eckermann, que constituyen uno de los trabajos literarios más finos del siglo XIX[189]. El traductor, aparentemente, obvió algo en la página seis; este pasaje deberÃa ser restituido.