Diario de Moscu
Diario de Moscu El día fue un fracaso en casi todo sentido. Llegué a la casa de Basseches cerca de las once de la mañana e inesperadamente lo encontré despierto y trabajando pero de todos modos tuve que esperar. Esta vez se retrasó porque su correo había sido extraviado; tardaron al menos media hora en encontrarlo. Luego surgió otra demora por la finalización de ciertas transcripciones a máquina y, mientras tanto, recibí como de costumbre algunas editoriales recientes para leer en manuscrito.
