Excalibur
Excalibur La rebelión cristiana incendia el oeste. Lancelot, apoyado por Sansum y otros obispos, justifica la violencia como un deber divino: eliminar a los paganos para preparar la segunda venida de Cristo. Pero es una excusa. Detrás hay ambición. Poder. Venganza. En las sombras, Cerdic avanza por el Támesis, amenazando con dividir la isla y aplastar los reinos desde dentro.
Pero el destino, como la lluvia en Dinnewrac, aún guarda sorpresas. Merlin, el druida, ha reunido los Treasures of Britain. Objetos antiguos, cargados de poder, que podrÃan —si los dioses responden— devolver a la isla su alma. Un ritual se avecina. Mai Dun será el escenario. AllÃ, Merlin intentará lo imposible: invocar a los dioses antiguos en pleno auge del cristianismo.
Y Derfel, herido, perdido, aún fiel a su pasado, observa cómo el mundo que conoció se deshace en cenizas.
—El sol se ocultó aquel dÃa —escribe—. Y aún no ha vuelto.
El suelo de Britania tiembla bajo una verdad innegable: la paz es solo una tregua entre traiciones. Lancelot ha sido vencido. Su ejército de cristianos fanáticos se desmorona tras una sangrienta guerra civil, y Cerdic, el sajón, huye con su invasión rota por una epidemia más temible que la espada: la peste.
