La fábula de las abejas
La fábula de las abejas Desde que se publicó la primera edición de este libro, varias personas me han abrumado con demostraciones de la ruina cierta que el exceso de lujo acarrearía a todas las naciones; sin embargo, cuando indiqué los límites a los cuales yo circunscribía mi argumento, pronto se dieron por satisfechas; por tanto, para que en el futuro ningún lector pueda interpretarme erróneamente en esta parte, indicaré las explicaciones que di y las advertencias que hice, así en la anterior como en la presente edición, y que si no se pasan por alto, excusarán toda censura razonable y evitarán las diversas objeciones que de otro modo pudieran hacérseme. He dado, como máximas que nunca deben abandonarse, que es necesario mantener al pobre estrictamente apegado al trabajo y que, si es prudente aliviar sus necesidades, curarlas sería una locura; que se debería fomentar la agricultura y la pesca en todas sus ramas con el fin de procurar provisiones, y en consecuencia abaratar el trabajo; he nombrado la ignorancia como un ingrediente necesario en la mixtura social; todo lo cual manifiesta claramente que nunca pude imaginar que el lujo pudiera hacerse común a todas las partes de un reino. He insistido también para que se proteja a la propiedad, que la justicia se administre imparcialmente, y que se mire ante todo a los intereses de la nación; pero en lo que más he insistido, y he repetido una y otra vez, es la gran importancia que debe darse a la balanza del comercio y al cuidado que la Legislatura debiera tener en que los artículos importados anualmente nunca excedan de los exportados; y donde se observe esta regla y no se descuiden las otras cosas de que he hablado, sigo afirmando que no habrá lujo extranjero capaz de arruinar un país; el apogeo de éste sólo se da en las naciones sumamente populosas, y aún en éstas solamente en las clases superiores, y que cuanto más numerosas, la clase baja debe ser además, la más extensa, por ser la multitud de los trabajadores pobres la base que lo soporta todo.