La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros
La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros Un instante después, al ir a hacer un movimiento involuntario como para ver mejor aquel cuadro, dirÃa que todo él por entero, es decir, habitación, libros, espectro, etc., atravesando el puente de argentina luz astral que cruzaba la calle, habÃase trasladado frente a mà hacia los pies de mi cama.
—Presta atento oÃdo al rumor de esa pluma al rasgar el papel —continuó diciéndome la voz misteriosa, tan distante y, sin embargo, tan cercana—. Asà alcanzarás a saber por la pluma misma la más espeluznante y real de las historias de dolor que imaginar te puedes, olvidándote de tus propios sufrimientos y acortando las terribles horas de esta noche de insomnio. ¡Ensaya, pues! —añadió, repitiendo la tan conocida fórmula de cabalistas y rosacruces.