Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Jamás, como dije a usted, he podido acostumbrarme a estas reuniones de que gustan mi madre y mi hermano. Entre jóvenes como ustedes y nosotras hay demasiada distancia para que puedan existir relaciones desinteresadas y francas. «¡Pobre niña!», pensó Rivas, al encontrar otro corazón herido, como el suyo, por el anatema de pobreza.

A esta idea unió Martín la de su amor, para imaginarse que tal vez Edelmira amaba, como él, sin consuelo.

—No comprendo —le dijo— el desaliento con que usted se expresa, al pensar en que usted es joven y bella. No crea usted que sea ésta una lisonja —añadió, viendo que Edelmira bajaba la vista con tristeza—; mi observación nace de la probabilidad con que puedo pensar que usted debe haber sido amada y haya tal vez podido ser feliz. —A nosotras— contestó Edelmira con tristeza —no se nos ama como a las ricas; tal vez las personas en quienes tenemos la locura de fijarnos son las que más nos ofendan con su amor y nos hagan conocer la desgracia de no poder contentarnos con lo que nos rodea.

—¿De modo que usted no cree poder hallar un corazón que comprenda el suyo?

—Puede ser, más nunca encontraré uno que me ame bastante para olvidar la posición que ocupo en la sociedad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker