Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero madre, yo no quiero casarme —contestó la niña.

—¿Y qué, estáis pensando que yo te voy a mantener toda la vida? Las niñas se deben casar.

—Mirá, el oficialito tiene buen sueldo, y el sargento, que es pariente de la criada, me dijo que lo iban a ascender.

—No todas encuentran marqueses, como ésta —repuso Amador, dirigiendo la vista hacia Adelaida.

—Pero cuidado pues —exclamó la madre—, andarse con tiento; estos hijos de rico sólo quieren embromar. Adelaida, la que pestañea, pierde.

—Si no habla de casamiento, allí está Amador para echarlo de aquí —contestó Adelaida.

—Déjenmelo a mí no más —repuso Amador—. Antes de un año, madre, hemos de estar emparentados con esos ricachos.

Con esto se dieron las buenas noches, encargando la dueña de casa que despertasen temprano a los inválidos de la fiesta, para que pudieran irse antes de que ellas saliesen a misa.

Mientras tanto, Agustín roncaba como su estado de embriaguez lo exigía, sin saber los caritativos proyectos de sus huéspedes para acogerlo en el seno de la familia.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker