MartÃn Rivas
MartÃn Rivas —Nada me deberás, Matilde —repuso Leonor, correspondiéndole sus caricias—, porque, además de mi amor a ti, tengo otro interés al servirte.
—¡Otro interés! —exclamó Matilde, alzando la frente que apoyaba en el seno de su prima.
—SÃ, otro interés —repuso ésta—; quiero reparar una falta de mi padre, que fue en gran parte, como tú me has dicho varias veces, la causa de que despidiesen a Rafael de tu casa.